YO SOY UN DEMÓCRATA RADICAL, por Jesús Nava
-Comentario-
Nuestro aparente bienestar material es defendido con la vida de un pobre peruano que encuentra una manera de subsistir a la miseria, con un sueldo en un ejército extranjero.
Maldita sociedad hipócrita y cínica. Lo que comenzó con personas que tenían problemas de conciencia, justificó que la defensa de la Patria sea a cargo de mercenarios y profesionales del crimen de Estado.
-Respuesta-
Sí, nuestra sociedad es -además de decadente e inmoral- hipócrita y falsa, como los individuos que la formamos. Por eso me parece que discutir con tanta minuciosidad sobre la estructura política de una democracia formal o burguesa, no pasa de ser mero diletantismo de intelectuales y onanismo teorético de revolucionarios de tocador.
Yo soy un demócrata radical. Si defiendo la democracia política o formal es porque no veo otra manera de arrebatar, pacíficamente y sin convulsiones sociales, a los partidos y a la clase política o gobernante, el poder que usurpan a los ciudadanos y que debe descansar en manos de todos, no de unos pocos.
Pero el fin a cuyo servicio debería estar la democracia política, para que el gobierno del pueblo sea real, es decir, “tanto un derecho como un hecho”, es la democracia social y económica. Y una Constitución democrática, a mi entender, debería incluir algo más que la elección de representantes y la división de poderes.
Por ejemplo, yo -que nunca he sido comunista- propugnaría, como Spinoza ya hacía en el siglo XVII, mucho antes de que viniera Marx al mundo, la democratización del campo, el suelo y las propiedades inmobiliarias, es decir, que sean de “derecho público”, y se arrienden por un importe anual a los ciudadanos.
Otro ejemplo: la única garantía de libertad para un pueblo no radica en la democracia formal o política, sino en que “el pueblo en armas” la garantice. Todos los españoles deberían constituir el Ejército, como en Suiza. Si cada español, o el ciudadano de cualquier país, tuviera un fusil en casa, se acabarían para siempre los golpes de Estado y las guerras civiles.
Y podríamos seguir hablando de la democracia económica. ¿O es que el dinero, la asquerosa mosca que anda entre la carne, como decía Lawrence, no afecta a la democracia real?
En fin, vamos a dejarlo por hoy. Otro día, más.
Un cordial saludo.
FD, 23/10/2007.
Comentario y respuesta en EL HEREJE HOY ES EL CREYENTE
2 comentarios »
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June 3rd, 2008 @ 12:07 am
[...] eso, una Constitución democrática tiene que establecer mucho más que la separación de poderes y el sufragio universal, ya que tan importante como prevenir el [...]
July 24th, 2010 @ 4:02 pm
[...] no tenga cabida la intolerancia o la violencia, una Constitución democrática tiene que establecer mucho más que la separación de poderes y el sufragio universal, ya que tan importante como prevenir el [...]